Los despachos de hoy viven inmersos en una actividad vertiginosa y la mayoría de personas parecen incapaces de encontrar un momento para archivar con regularidad. Por difícil que pueda ser, proponemos archivar en el acto. Dicho de otra forma, en el mismo instante en que un documento aterrice sobre tu mesa y esté listo para archivar, guárdalo.